Cómo tocar el piano para los principiantes

El piano es uno de los instrumentos más queridos y completos, capaz de ejercer un encanto atemporal. Mucha gente se pregunta cómo tocar el piano sin largas y costosas lecciones o al menos cómo empezar a probar su propensión y actitud antes de tomar un verdadero curso de piano.

Un primer aspecto, no secundario, que debe ser considerado por aquellos que quieren entender cómo se toca el piano de oído es el relacionado con el instrumento. Los pianos son instrumentos muy caros y no todo el mundo puede permitírselos. Más barato, pero menos fiable como mecánica de las teclas y del sonido, los teclados, a los que es preferible la solución del piano digital, que hemos tratado en un artículo específico, que está disponible a buen precio y tiene teclas ponderadas con mecánica de percusión capaces de devolver la experiencia táctil del piano clásico y una excelente fidelidad de sonido. Para aquellos que por primera vez sólo quieren tener una idea de cómo tocar el piano sin comprometerse a comprar un instrumento, también existe la fórmula aún más simple del alquiler.

Un buen ejercicio para empezar a familiarizarse con el instrumento, empezando a entender cómo tocar el piano de oído, es sentarse frente al teclado tratando de identificar las notas altas, las notas bajas, las notas medias y las alteraciones o las notas agudas y blandas, tratando de entrenar al oído para que reconozca las notas individuales.

Para empezar a entender cómo se toca el piano es esencial entender la diferencia entre notas y acordes. Las notas son los sonidos individuales de las cuerdas, los acordes los grupos de sonidos tocados juntos. De ahí la diferencia entre la melodía que se refiere a las notas individuales de una canción y la armonía que se refiere a los acordes.

Las canciones se construyen alrededor de variaciones de acordes, la tonalidad puede cambiar pero las notas siempre son las mismas. Eso es, que identificarlos se vuelve importante para poder tocar una canción en el piano de oído. Empezar a tocar unos simples acordes básicos en el teclado tiene la importante función de familiarizarte con su sonido y hacer más fácil su reconocimiento. Entrenar la sensibilidad del oído es esencial para entender cómo tocar el piano de oído y reconocer los acordes aunque no recuerde el nombre, identificando también la tonalidad alta o baja.

Las canciones están hechas en base a patrones musicales recurrentes. Con un entrenamiento adecuado puedes identificar los patrones que se repiten y será más fácil tocar las canciones que escuches. Como resultado, también podrá entender qué acordes están relacionados con otros y esto hará que sea fácil entender las estructuras armónicas y las melodías para que luego pueda replicarlas fácilmente.

Una vez que haya alcanzado este nivel de confianza con el instrumento, sabrá cómo tocar el piano de oído para componer sus propias melodías. Un truco efectivo es tararear las canciones con la boca cerrada, una vez que tengas un recuento de lo que deben ser los acordes, será bastante fácil tocarlos en el teclado.

Como siempre, la práctica es la mejor aliada en estos casos, por lo que es aconsejable escuchar muchas canciones y practicar con el teclado tratando de tocar notas y melodías. Será apropiado realizar este tipo de ejercicio al menos tres veces al día para lograr una verdadera maestría en un tiempo razonable.

Para prepararse mejor para el conocimiento de cómo tocar el piano de oído, es útil aprender a señalar con qué dedos se deben pulsar las teclas. Hay manuales para principiantes que le ayudarán a adquirir los conocimientos esenciales sobre el mismo. A cada dedo se le suele asignar un número.

¿Cuánto tiempo tienes que pasar estudiando el piano?

Sin perjuicio de esta ineliminable dimensión subjetiva y de los plazos personales, algunas indicaciones generales sobre el tiempo que hay que dedicar al estudio del piano pueden proceder de las palabras de algunos grandes personajes que han hablado de él, empezando, huelga decirlo, por Fryderyk Franciszek Chopin . Según lo que dice su alumna Camille Dubois : “Chopin temía el oscurecimiento de la pupila más que cualquier otra cosa. Cuando se enteró de que yo estaba estudiando seis horas al día, se enfadó mucho y me prohibió practicar más de tres horas”.

Para el gran compositor y pianista polaco la prioridad absoluta tenía que ser la capacidad de concentración, evitando basar la técnica exclusivamente en ejercicios mecánicos y repetitivos.

Otro gran pianista como Franz Liszt , cuya acrimonia es conocida en el estudio y la capacidad de practicar durante varias horas en un solo pasaje sin pasar a otra cosa, hasta su completa adquisición, está en contra de esta opinión. Considerando entonces que las sesiones de estudio de Liszt comenzaron dedicando dos o tres horas solamente a la agilidad y la técnica de los dedos, es fácil comprender que el límite de tres horas impuesto por Chopin a su alumno era prácticamente inconcebible para el virtuoso mago.

De ahí la exhortación dirigida a su alumna que dice: “Ha vuelto a recomendar las octavas simples y sueltas en todas las tonalidades, tocar las notas con todos los dedos, sujetando las que no funcionan, las escalas rápidas y fuertes, y en general toda clase de gimnasia de manos durante al menos dos horas al día”. También en los consejos dados al alumno se deduce que las tres horas de estudio previstas por Chopin, para Liszt, eran apenas suficientes para entrenar la técnica sin poder profundizar en la lectura de nuevas piezas o en la preparación de un concierto.

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